Ante la gravísima situación por la que atravesamos, los prisioneros políticos de guerra de las FARC-EP recluidos en el patio #8 de “El Barne” Combita, Boyacá, denunciamos ante la opinión pública nacional e internacional, a la vez que hacemos un llamado con carácter de S.O.S a la Cruz Roja Internacional, como a las ONGs solidarias con los prisioneros políticos y a defensores de derechos humanos para que entre todos solucionemos los asuntos que a continuación denunciamos, ya que agrava y hace tanto inhumana como degradante nuestra ya difícil condición de prisioneros.

1-La muy deficiente (casi nula) prestación de servicio de salud, ya que carecemos de personal médico, medicamentos, materiales odontológicos, etc. Sin que se vea solución pronta al respecto, lo cual lleva como consecuencia el incremento de pacientes, así como el riesgo de epidemias hasta el punto de verse amenazada nuestra vida.

2- Se agrava nuestra situación por las graves falencias respecto a la alimentación, ya que el contratista para tal fin incumple con los compromisos que adquirió cuando firmó el contrato para desempeñar tan delicado trabajo.

3-La alimentación es pésima en cuanto a calidad, pues lo prisioneros se enferman constantemente de diarrea, gastritis y demás al ingerir jugos de pésima calidad, alimentos crudos, ahumados, sucios, descompuestos, escasos en gramaje y fríos, así como a deshoras, pues por ejemplo: el desayuno compuesto por un aguacate, pan o arepa y embutido de malísima calidad y presentación, llega a las 9.30 o 10 de la mañana, el almuerzo llega a las 5.30 o 6.30 de la tarde y la comida o cena a las 7.45 de la noche, cuando no llega almuerzo y cena al tiempo para que encerrados en las celdas, y no en el área de comedor, nos alimentamos como es debido.

4-Las dietas ordenadas por los médicos y nutricionistas es otro tema que se desconoce o se atiende a medias, ya que los internos enfermos que las requieren, casi siempre ven como su alimento a cambio de contribuir al mejoramiento de la salud por no cumplirse como es debido lo ordenado por los profesionales de la salud, tal comida termina por ser fuente de malestar en la salud de quien la consume.

Por lo anterior expuesto, reiteramos un llamado para que además de anunciar soluciones fantasiosas que nunca llegan por parte del INPEC y el Ministerio del Interior y de Justicia, la Procuraduría y hasta el Gobierno Nacional con sus declaraciones de crisis humanitaria, por fin se haga humana y llevadera la vida de por sí difícil de todos los penados y sindicados que nos encontramos lejos de nuestro núcleo familiar. Morimos de a poco bajo el peso de una indiferencia infame, que en nada contribuye a este proceso de paz y reconciliación y que tanto anhelamos los colombianos.

Compañía Urías Cuellar de las FARC-EP

Prisioneros Políticos

Cárcel “El Barne”

CONTÁCTANOS

Tienes algún comentario? ¿Alguna pregunta? ¿Tienes simplemente algo que contarnos? Escríbenos y te responderemos lo más pronto posible.

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?

Ir a la barra de herramientas