Es de publico conocimiento dentro y fuera del pais la crisis social y humanitaria que carcome al sistema carcelario y penitenciario colombiano, el cual ha sido mal atendido por el gobierno nacional y sigue profundizandose exponencialmente dia tras dia, desde hace 22 años (es la ley 65 de 1993 la que creo el actual sistema de prisiones en Colombia).

Este cancer ha sido enfrentado de diferentes maneras a lo largo de las dos decadas, sin que alguna de estas formulas haya extirpado el mal, que entre otras cosas se coce con un altisimo nivel de corrupcion y desgreño administrativo en el INPEC, una politica criminal basada en una concepcion policiva y represiva del Estado y la sociedad, una caotica rama judicial, y populismo penitenciario en el legislativo. Entre las “soluciones” mas recientes e ineficaces se pueden contar la Declaracion de la Emergencia Carcelaria y la Reforma al Codigo Penitenciario.

Como si todo lo dicho no fuera suficiente, el cuerpo de custodia y vigilancia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC, entro en Operacion Reglamento (protesta) durante los ultimos meses del 2014, a la par con el Paro de la Rama Judicial; sin que unos ni otros incluyeran en sus pliegos consideracion alguna para con los y las mas de 120.000 reclus@s a quienes guardias, fiscales y jueces empeoraron la crisis humanitaria con sus protestas.

En medio de este panorama es claro que los unicos afectados y preocupados por solucionar de fondo la crisis es la misma poblacion reclusa, quienes nos hemos venido organizando durante los ultimos nueve años en torno a lo que genericamente llamamos Movimiento Nacional Carcelario, MNC; que no es mas que la movilizacion y lucha mancomunada de todos y todas las reclusas del pais sin distingos de ningun tipo por el bien comun de l@s prisioneros de todo el pais y nuestras familias.

La ultima jornada del MNC se realizo en octubre de 2014, movilizando 60 establecimientos. Buscando que nuestras voces y propuestas llegaran a la opinion publica en medio del ocultamiento e invisibilizacion sistematicos del estado.

En la gran mayoria de prisiones en desobediencia civil pacifica el INPEC se nego a interlocutar con los internos, apelando a la provocacion y la agresion fisica, asi como a la consabida formula del castigo, judicializacion de los manifestantes, traslados y aislamientos.

Una de las penitenciarias mas constantes en el impulso del MNC todos estos años ha sido el EPCAMS COMBITA, en Boyaca, del cual, tras la jornada de octubre, fue trasladado luego de una violenta golpiza a los internos de varias torres, el prisionero politico y de guerra Wilber Marin Cano, conocido ampliamente como HUGO; quien desde el 5 de noviembre pasado se halla absolutamente aislado en los calabozos de COIBA, Picaleña, eb Ibague, Tolima.

Violando la ley y el debido proceso tanto como sus DDHH y fundamentales, se le mantiene durante meses sin contacto ni de familiares ni abogados; sin que hayan mediado un proceso disciplinario, la debida defensa, ni sentencia administrativa que justifique el atropello y su prolongacion indefinidas.

Dado que Marin Cano ha sido durante años un activista comprometido e incanzanble del MNC resulta evidente que la represion de que es victima, busca golpear la capacidad de lucha del Movimiento y escarmentar al resto de la poblacion reclusa para disuadirla de su legitimo derecho a la protesta.

Pedimos a la opinion publica nacional e internacional, asi como a las orgabizaciones solidarias y defensoras de los DDHH, que aunen esfuerzos para el restablecimiento de derechos de nuestro compañero y para que en el termino de la distancia el INPEC se vea avocado a las investigaciones del caso por la violacion de sus derechos humanos.

Movimiento Nacional Carcelario. MNC La Picota. ERON BOGOTA.

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